Felices Navidades

Estimados todos y todas:

Ya están aquí las Navidades, y aunque sea un pesado como el resto de la población, yo también quiero hacer un alto en el camino para decir algunas de mis reflexiones en voz alta.

"La gente se quiere poco hoy en día" decía una conocida mía que ya ronda los ochenta taquitos. Es verdad, hay muchos problemas derivados de la incomprensión de unos hacia los otros. Yo me incluyo el primero de la lista. La vida va muy rápida, los tiempos se van acelerando mucho a mucho (que no poco a poco) , y cada vez queremos todo al momento, supongo que en eso tiene su parte de culpa la sociedad de la información, ordenadores cada vez más rápidos, teletexto cada vez más rápido, la pda cada vez más rápida, todo, insisto, todo va muy muy rápido. Y eso nos afecta a todos.

Quizá deberíamos parar un poco para mirar atrás y ver a quién hemos dejado atrás con nuestra prisa. Qué es lo que no hemos hecho, y costaba un minuto, por ir a esta marcha furibunda….

¿Cuando ha sido la última vez que llamaste a ese amigo o amiga para preguntarle como están las cosas por su casa?¿O es que no te importa que los demás piensen que eres un dejado en cuanto a conservar amistades?.


Aunque esto parezca uno de esos powerpoints que hay por ahí circulando, tan pastelosos, es solo una reflexión. Si paras un poco el coche ese tan rápido en el que vas montado, la ciudad no será un mero pasar de rayas y colores y podrás fijarte en millones de detalles que pasan desapercibidos.

¿A ti no te gusta encontrarte a gente que hace mucho que no ves?¿A ti no te gusta que te regalen aunque sea un chupachups??. Pues a los demás también. Párate un poco y piensa en ello, porque quizá mañana no haya donde parar y nadie te recuerde siquiera.

Eso sería muy, pero que muy jod*do. Aplicaros el cuento, que para mañana es tarde.

Pos eso, dejo ya de dar la vara y os deseo Muy pero que muy felices fiestas en compañia de los vuestros y que el año que viene sea mejor que este.

Un abrazo de todo corazón.

Juanjo O’Pater

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Felices Navidades

Estimados todos y todas:

Ya están aquí las Navidades, y aunque sea un pesado como el resto de la población, yo también quiero hacer un alto en el camino para decir algunas de mis reflexiones en voz alta.

“La gente se quiere poco hoy en día” decía una conocida mía que ya ronda los ochenta taquitos. Es verdad, hay muchos problemas derivados de la incomprensión de unos hacia los otros. Yo me incluyo el primero de la lista. La vida va muy rápida, los tiempos se van acelerando mucho a mucho (que no poco a poco) , y cada vez queremos todo al momento, supongo que en eso tiene su parte de culpa la sociedad de la información, ordenadores cada vez más rápidos, teletexto cada vez más rápido, la pda cada vez más rápida, todo, insisto, todo va muy muy rápido. Y eso nos afecta a todos.

Quizá deberíamos parar un poco para mirar atrás y ver a quién hemos dejado atrás con nuestra prisa. Qué es lo que no hemos hecho, y costaba un minuto, por ir a esta marcha furibunda….

¿Cuando ha sido la última vez que llamaste a ese amigo o amiga para preguntarle como están las cosas por su casa?¿O es que no te importa que los demás piensen que eres un dejado en cuanto a conservar amistades?.


Aunque esto parezca uno de esos powerpoints que hay por ahí circulando, tan pastelosos, es solo una reflexión. Si paras un poco el coche ese tan rápido en el que vas montado, la ciudad no será un mero pasar de rayas y colores y podrás fijarte en millones de detalles que pasan desapercibidos.

¿A ti no te gusta encontrarte a gente que hace mucho que no ves?¿A ti no te gusta que te regalen aunque sea un chupachups??. Pues a los demás también. Párate un poco y piensa en ello, porque quizá mañana no haya donde parar y nadie te recuerde siquiera.

Eso sería muy, pero que muy jod*do. Aplicaros el cuento, que para mañana es tarde.

Pos eso, dejo ya de dar la vara y os deseo Muy pero que muy felices fiestas en compañia de los vuestros y que el año que viene sea mejor que este.

Un abrazo de todo corazón.

Juanjo O'Pater

Felices Navidades

Estimados todos y todas:

Ya están aquí las Navidades, y aunque sea un pesado como el resto de la población, yo también quiero hacer un alto en el camino para decir algunas de mis reflexiones en voz alta.

“La gente se quiere poco hoy en día” decía una conocida mía que ya ronda los ochenta taquitos. Es verdad, hay muchos problemas derivados de la incomprensión de unos hacia los otros. Yo me incluyo el primero de la lista. La vida va muy rápida, los tiempos se van acelerando mucho a mucho (que no poco a poco) , y cada vez queremos todo al momento, supongo que en eso tiene su parte de culpa la sociedad de la información, ordenadores cada vez más rápidos, teletexto cada vez más rápido, la pda cada vez más rápida, todo, insisto, todo va muy muy rápido. Y eso nos afecta a todos.

Quizá deberíamos parar un poco para mirar atrás y ver a quién hemos dejado atrás con nuestra prisa. Qué es lo que no hemos hecho, y costaba un minuto, por ir a esta marcha furibunda….

¿Cuando ha sido la última vez que llamaste a ese amigo o amiga para preguntarle como están las cosas por su casa?¿O es que no te importa que los demás piensen que eres un dejado en cuanto a conservar amistades?.

Aunque esto parezca uno de esos powerpoints que hay por ahí circulando, tan pastelosos, es solo una reflexión. Si paras un poco el coche ese tan rápido en el que vas montado, la ciudad no será un mero pasar de rayas y colores y podrás fijarte en millones de detalles que pasan desapercibidos.

¿A ti no te gusta encontrarte a gente que hace mucho que no ves?¿A ti no te gusta que te regalen aunque sea un chupachups??. Pues a los demás también. Párate un poco y piensa en ello, porque quizá mañana no haya donde parar y nadie te recuerde siquiera.

Eso sería muy, pero que muy jod*do. Aplicaros el cuento, que para mañana es tarde.

Pos eso, dejo ya de dar la vara y os deseo Muy pero que muy felices fiestas en compañia de los vuestros y que el año que viene sea mejor que este.

Un abrazo de todo corazón.

Juanjo O’Pater

El que busca encuentra

Estimados todos

Hoy en día, internet es una herramienta multifunción, como una de esas navajas suizas que tienen de todo. Según sesudas encuestas, el uso que de internet se hace varía mas bien poco de un país a otro y es en su mayoría, el uso del correo electrónico y de la navegación.

En este segundo uso me paro y digo que uno puede navegar o naufragar, y que no es lo mismo navegar con un tronco que con un yate de 80 metros de eslora.

A lo que voy, que me estoy saliendo de tema. Para navegar, podemos ir a tiro hecho a una dirección conocida o apuntada en una servilleta, o usar un buscador si no sabemos bien qué encontrar ni a donde ir. Buscadores que han caído en el olvido ante la apabullante superutilidad que puede llegar  a ser Google, son Ozú, Olé, Yahoo y Lycos.

En el fondo da igual como funcionen en sus triperías internas, lo importante es que funcionen correctamente e incluso se permitan el lujo de decirnos lo de “quizás quiso decir…” insistiendo en que somos nosotros y no la maquina quienes nos equivocamos.

Allende los recuerdos quedaron las voluminosas enciclopedias de 30 tomos o más (Espasa Calpe), las familiares Acta 2000 y otras mas o menos conocidas, como fuente del saber. Horas de incesante búsqueda para encontrar un término, biografía patria o fotografía que fotocopiar (entonces era legal) para incluirla como ilustración de un trabajo de sociales.

Esas horas de búsqueda, al final, dan su fruto cuando, en la vorágine de la actualidad, todo se pretende de una forma inmediata. Tu vas al Gugel, escribes el término deseado y ¡patapam! dos millones de páginas en el mundo virtual cibernético dándote todo tipo de explicaciones mas o menos correctas. Un mar de dudas si pretendemos analizar tanta información.

Y eso está bien, optimiza el tiempo, ayudándote a perderlo leyéndote los dos millones de páginas a golpe de clic- clic.

Siempre que la búsqueda sea correcta en los términos a localizar, porque si una palabra es parecida a otra, un nombre parecido a otro u otras búsquedas varias, podemos desvirtuar el sentido final tanto como se nos imagine.

Es por ello que la expresión “si no estás en Internet no existes” encierra un cierto peligro, ya que si busco la palabra kulungele porque alguien me ha hablado de una web muy buena, la información aparecida nada tendrá que ver con kulunguele que es otra palabra MUY parecida, pero –hermano- no estás en la lista, luego no existes.

Reflexión final

Está bien usar las herramientas que el Gran Hermano nos pone al alcance, pero sepamos usarlas correctamente también para que el resultado final sea lo más satisfactorio posible

El que busca encuentra

Estimados todos

Hoy en día, internet es una herramienta multifunción, como una de esas navajas suizas que tienen de todo. Según sesudas encuestas, el uso que de internet se hace varía mas bien poco de un país a otro y es en su mayoría, el uso del correo electrónico y de la navegación.

En este segundo uso me paro y digo que uno puede navegar o naufragar, y que no es lo mismo navegar con un tronco que con un yate de 80 metros de eslora.

A lo que voy, que me estoy saliendo de tema. Para navegar, podemos ir a tiro hecho a una dirección conocida o apuntada en una servilleta, o usar un buscador si no sabemos bien qué encontrar ni a donde ir. Buscadores que han caído en el olvido ante la apabullante superutilidad que puede llegar  a ser Google, son Ozú, Olé, Yahoo y Lycos.

En el fondo da igual como funcionen en sus triperías internas, lo importante es que funcionen correctamente e incluso se permitan el lujo de decirnos lo de “quizás quiso decir…” insistiendo en que somos nosotros y no la maquina quienes nos equivocamos.

Allende los recuerdos quedaron las voluminosas enciclopedias de 30 tomos o más (Espasa Calpe), las familiares Acta 2000 y otras mas o menos conocidas, como fuente del saber. Horas de incesante búsqueda para encontrar un término, biografía patria o fotografía que fotocopiar (entonces era legal) para incluirla como ilustración de un trabajo de sociales.

Esas horas de búsqueda, al final, dan su fruto cuando, en la vorágine de la actualidad, todo se pretende de una forma inmediata. Tu vas al Gugel, escribes el término deseado y ¡patapam! dos millones de páginas en el mundo virtual cibernético dándote todo tipo de explicaciones mas o menos correctas. Un mar de dudas si pretendemos analizar tanta información.

Y eso está bien, optimiza el tiempo, ayudándote a perderlo leyéndote los dos millones de páginas a golpe de clic- clic.

Siempre que la búsqueda sea correcta en los términos a localizar, porque si una palabra es parecida a otra, un nombre parecido a otro u otras búsquedas varias, podemos desvirtuar el sentido final tanto como se nos imagine.

Es por ello que la expresión “si no estás en Internet no existes” encierra un cierto peligro, ya que si busco la palabra kulungele porque alguien me ha hablado de una web muy buena, la información aparecida nada tendrá que ver con kulunguele que es otra palabra MUY parecida, pero –hermano- no estás en la lista, luego no existes.

Reflexión final

Está bien usar las herramientas que el Gran Hermano nos pone al alcance, pero sepamos usarlas correctamente también para que el resultado final sea lo más satisfactorio posible

La crisis que a todos nos afecta…

Estimados todos y todas:

Esta mañana me ha dado el gentil repartidor del diario gratuito Nueva Linea el ejemplar del día. Lo abro y leo en las primeras páginas el contenido que no hace sino confirmar mis mas terribles sospechas.

Con el tema de la crisis de fondo, se están haciendo titulares varios y alarmismo desenfrenado, causando el pánico en la gente. También he de decir que muchas veces ese alarmismo está propiciado por la propia perensa, que, a falta de una nueva noticia que publicar, se apuntan a un bombardeo mediático como lo fue en su momento el hambre en Somalia, que nadie se acuerda de queen Africa hay hambre hasta que en el telediario de mediodia lo sacan para rellenar espacio y minutos.

Es una entrvista a una psicóloga (Xaro Sánchez) y parte del artículo dice así:

"Bajo una "alarma excesiva" el ser humano responde con "hiperprudencia", relató la especialista en Neurociencia, puesto que "siempre tendemos a esperar mucho más de lo que realmente puede ocurrir y nada hay más determinante que el miedo a la hora de actuar". La doctora pidió información veraz y una mayor responsabilidad a los dirigentes políticos y periodistas que, cada día, bombardean los oídos de la gente con mensajes apocalípticos.

En el terreno individual, Sánchez hizo hincapié en que cuando el temor acecha sólo cabe "objetivar" y ver cuál es la afectación verdadera que se cierne sobre el empleo y las cuentas. No sólo está en riesgo la salud económica del país. Las consultas psicológicas por motivos relacionados .con la crisis han aumentado un 12 por ciento en los últimos meses. El único consumo que mejora en este contexto es el de ansiolíticos, hasta un 15 por ciento en los últimos meses, así como las visitas al médico por diversos motivos."

Estimados todos y todas:

Esta mañana me ha dado el gentil repartidor del diario gratuito Nueva Linea el ejemplar del día. Lo abro y leo en las primeras páginas el contenido que no hace sino confirmar mis mas terribles sospechas.

Con el tema de la crisis de fondo, se están haciendo titulares varios y alarmismo desenfrenado, causando el pánico en la gente. También he de decir que muchas veces ese alarmismo está propiciado por la propia perensa, que, a falta de una nueva noticia que publicar, se apuntan a un bombardeo mediático como lo fue en su momento el hambre en Somalia, que nadie se acuerda de queen Africa hay hambre hasta que en el telediario de mediodia lo sacan para rellenar espacio y minutos.

Es una entrvista a una psicóloga (Xaro Sánchez) y parte del artículo dice así:

Bajo una “alarma excesiva” el ser humano responde con “hiperprudencia”, relató la especialista en Neurociencia, puesto que “siempre tendemos a esperar mucho más de lo que realmente puede ocurrir y nada hay más determinante que el miedo a la hora de actuar”. La doctora pidió información veraz y una mayor responsabilidad a los dirigentes políticos y periodistas que, cada día, bombardean los oídos de la gente con mensajes apocalípticos.

En el terreno individual, Sánchez hizo hincapié en que cuando el temor acecha sólo cabe “objetivar” y ver cuál es la afectación verdadera que se cierne sobre el empleo y las cuentas. No sólo está en riesgo la salud económica del país. Las consultas psicológicas por motivos relacionados .con la crisis han aumentado un 12 por ciento en los últimos meses. El único consumo que mejora en este contexto es el de ansiolíticos, hasta un 15 por ciento en los últimos meses, así como las visitas al médico por diversos motivos.”