Cosicas varias

Hola a todos y todas:
Resulta curioso cuando menos, las maneras que tenemos de demostrarnos cariño y/o afecto los unos a los otros.En un ambiente de trabajo normal, las cosas se ven de una manera de lo más normal, en un ambiente de trabajo de los más crispado, la problemática est á servida al más mínimo estornudo del que tenemos a nuestro lado.
Os comento esto porque esperaba recibir por correo interno de la empresa unos documentos y, al ver llegar el sobre que los contenía, raudo lo abro y me encuentro, no solo os documentos esperados, sino además unos EXTRAS que mis compañeros de Valencia se han molestado en incluir.
Aquí van las muestras que me han incluido. Las he catalogado según su uso. Las he recortado, pero es obvio el contenido de cada una de ellas.
Estas,por ejemplo es del tipo práctica, un lugar donde te dan amor secreto y placer a borbotones. Suites y lujo, ¡¡ jopetas, que pa to hay que tener un caché !!.

Bastante sugerente, si señor.

Luego tenemos de otro tipo, como la de reformas:

Cursos de Informática:

Videntes:

Un décimo de lotería caducado…

…. y hasta de un negocio piramidal !!

amén de periodicos gratuitos caducados y catálogos de productos informáticos de los años 80. (snif…que tiempos aquellos…)

En resumen, un caleidoscopio de noticias, un estallido de imágenes y un festival del conocimiento popular, el que acompaña a los tristes documentos internos de una empresa.

por todo ello, debo deciros…..
¡¡ Compañeros, gracias por estar ahí y ser como sois !! Cachondos mentales que sois.

Recibid un saludo

Juanjo O’Pater

Anuncios

Cosicas varias

Hola a todos y todas:
Resulta curioso cuando menos, las maneras que tenemos de demostrarnos cariño y/o afecto los unos a los otros.En un ambiente de trabajo normal, las cosas se ven de una manera de lo más normal, en un ambiente de trabajo de los más crispado, la problemática est á servida al más mínimo estornudo del que tenemos a nuestro lado.
Os comento esto porque esperaba recibir por correo interno de la empresa unos documentos y, al ver llegar el sobre que los contenía, raudo lo abro y me encuentro, no solo os documentos esperados, sino además unos EXTRAS que mis compañeros de Valencia se han molestado en incluir.
Aquí van las muestras que me han incluido. Las he catalogado según su uso. Las he recortado, pero es obvio el contenido de cada una de ellas.
Estas,por ejemplo es del tipo práctica, un lugar donde te dan amor secreto y placer a borbotones. Suites y lujo, ¡¡ jopetas, que pa to hay que tener un caché !!.

Bastante sugerente, si señor.

Luego tenemos de otro tipo, como la de reformas:

Cursos de Informática:

Videntes:

Un décimo de lotería caducado…

…. y hasta de un negocio piramidal !!

amén de periodicos gratuitos caducados y catálogos de productos informáticos de los años 80. (snif…que tiempos aquellos…)

En resumen, un caleidoscopio de noticias, un estallido de imágenes y un festival del conocimiento popular, el que acompaña a los tristes documentos internos de una empresa.

por todo ello, debo deciros…..
¡¡ Compañeros, gracias por estar ahí y ser como sois !! Cachondos mentales que sois.

Recibid un saludo

Juanjo O’Pater

Costumbres ancestrales

Hay cosas que aunque pasen muchos años, siguen siendo actos realizados sin
pararnos a pensar tan siquiera en lo que hacemos. Son actuaciones que se repiten
día a día, año a año y de generación en generación.

Pasan desapercibidas porque ya están tanto tiempo entre nosotros que las
vemos absolutamente normales.

Me gustaría pararme en una de ellas, y, si los dioses lo permiten, más
adelante hablaré de otras muchas más.

La primera es la costumbre ancestral de Creación de hoyos playeros.

De verano en verano, al igual que los salmones vuelven a la puesta de huevos
surcando los ríos a contracorriente, los padres y madres, de las manos de sus
hijos, se aproximan a la orilla de la playa y, con un despliegue variado de
herramientas, hacen castillos de arena, y, por supuesto, hoyos.

Los hay de todo tipo y formas, más grandes, mas pequeños, tipo cráter,
petrolíferos, comunitarios, solitarios, dispersos, etc. Pero todos tienen el
común denominador: El conocimiento de la costumbre ancestral ha sido transmitido
desde sus progenitores y ellos, a su vez, lo transmitirán a sus vástagos.

El padre o la madre, que para el caso da igual quien sea, lleva al hijo o a
la hija, que para el caso también da igual, y establece un perímetro de trabajo.
En algunos casos ese perímetro viene marcado por el dedo índice del pié derecho,
haciendo surco sobre la arena, y en otros, con un palito que la marea ha
depositado en la playa.

Los niños escuchan con verdadera devoción las explicaciones que sus padres
les imprimen, ya que se saben señalados por el dedo del destino para ser
portadores de conocimientos futuros, y, al margen de estados y naciones, razas y
culturas, serán los elegidos en desarrollar esos conocimientos frente a otros
niños e incluso algún mayor despistado que no recibió tan valiosa transferencia
del conocimiento.

En un momento dado, el docto profesor de la materia, comienza la parte
práctica y agarra las herramientas que los pequeños han traído en sus manitas
o en un cubo, escarbando más y más en la arena de la orilla.

Al principio la arena está seca y deja en el aire una nube de polvo que
impregna los cuerpos de los presentes, pero poco a poco va tornándose más
oscura, hasta que en un momento dado, surge un pequeño charco. ¡¡ Es el agua !!
ese bien tan preciado, que hemos conseguido extraer del seco suelo.

¡¡ Agua !! gritan extasiados los niños. ¡¡ Siiiiii !! gritan los padres. Que
yo me pregunto en ese momento. ¿Qué esperaban encontrar, petróleo a la orilla de
la playa?. ¡¡¡ Biennnnn !! vuelven a gritar los niños, a la vez que saltan y
aplauden posesos como si hubiesen apagado las velas de un cumpleaños. Por
cierto, ¿por qué los críos siempre usan el grito de “bien” para todo ?. Da igual
si se van de excursión, apagan velas propias o ajenas de cumpleaños, siempre hay
un bien para todo…Probad y veréis que si con un grupo de críos a vuestro lado
decís ¡bien! prolongando la “e” bastante, todos saltan como un resorte y dan
saltitos y aplauden. ¿Estarán programados para eso?, ¿nosotros también lo
hicimos de pequeños y luego nos borraron la programación mental ya ya no lo
hacemos?. umm habrá que pensar en ello.

A lo que vamos, a los hoyos.

Después del magno momento del descubrimiento del agua en el hoyo, el mayor,
sofocado por el calor y por haber estado casi cuatro minutos escarbando, pasa el
testigo a los niños, y éstos se lanzan con las palas, cubos, trozos de pelota de
goma que anteriormente han roto, y cualquier utensilio válido, a la tarea de
hacer un hoyo semejante que sea capaz de acoger en sus fauces, a tantos menores
como se conformen el grupo.

Se meten dentro y, desde allí, se mojan con el agua que sigue habiendo en el
fondo y que, inútilmente, intentan hacer subir por los costados del hoyo,
infiltrándose entre los granos de arena para desaparecer y, como el río
Guadiana, aparecer otra vez en el fondo.

Es ésta una hermosa tradición que no deberíamos permitir que desapareciera,
ya que, a través de las enseñanzas recibidas y después impartidas, pasamos de
ser alumno a profesor en la vida,y eso es un paso y un estatus que eleva nuestro
espíritu, sabedores de que hemos transmitido tan preciado legado a unos
jovencillos ávidos de sabiduría.

Por eso, este verano, cuando veamos a un afanado mayor instruyendo y
ejecutando labores perforadoras a la orilla del mar, junto a un nutrido grupo de
menores, apreciemos y veamos en él a un Séneca del siglo XXI y no a un pobre
pringadillo que se quiere quitar de en medio a los críos.

Recibid un saludo

Juanjo O’Pater

Costumbres ancestrales

Hay cosas que aunque pasen muchos años, siguen siendo actos realizados sin pararnos a pensar tan siquiera en lo que hacemos. Son actuaciones que se repiten día a día, año a año y de generación en generación.

Pasan desapercibidas porque ya están tanto tiempo entre nosotros que las vemos absolutamente normales.

Me gustaría pararme en una de ellas, y, si los dioses lo permiten, más adelante hablaré de otras muchas más.

La primera es la costumbre ancestral de Creación de hoyos playeros.

De verano en verano, al igual que los salmones vuelven a la puesta de huevos surcando los ríos a contracorriente, los padres y madres, de las manos de sus hijos, se aproximan a la orilla de la playa y, con un despliegue variado de herramientas, hacen castillos de arena, y, por supuesto, hoyos.

Los hay de todo tipo y formas, más grandes, mas pequeños, tipo cráter, petrolíferos, comunitarios, solitarios, dispersos, etc. Pero todos tienen el común denominador: El conocimiento de la costumbre ancestral ha sido transmitido desde sus progenitores y ellos, a su vez, lo transmitirán a sus vástagos.

El padre o la madre, que para el caso da igual quien sea, lleva al hijo o a la hija, que para el caso también da igual, y establece un perímetro de trabajo. En algunos casos ese perímetro viene marcado por el dedo índice del pié derecho, haciendo surco sobre la arena, y en otros, con un palito que la marea ha depositado en la playa.

Los niños escuchan con verdadera devoción las explicaciones que sus padres les imprimen, ya que se saben señalados por el dedo del destino para ser portadores de conocimientos futuros, y, al margen de estados y naciones, razas y culturas, serán los elegidos en desarrollar esos conocimientos frente a otros niños e incluso algún mayor despistado que no recibió tan valiosa transferencia del conocimiento.

En un momento dado, el docto profesor de la materia, comienza la parte práctica y agarra las herramientas que los pequeños han traído en sus manitas o en un cubo, escarbando más y más en la arena de la orilla.

Al principio la arena está seca y deja en el aire una nube de polvo que impregna los cuerpos de los presentes, pero poco a poco va tornándose más oscura, hasta que en un momento dado, surge un pequeño charco. ¡¡ Es el agua !! ese bien tan preciado, que hemos conseguido extraer del seco suelo.

¡¡ Agua !! gritan extasiados los niños. ¡¡ Siiiiii !! gritan los padres. Que yo me pregunto en ese momento. ¿Qué esperaban encontrar, petróleo a la orilla de la playa?. ¡¡¡ Biennnnn !! vuelven a gritar los niños, a la vez que saltan y aplauden posesos como si hubiesen apagado las velas de un cumpleaños. Por cierto, ¿por qué los críos siempre usan el grito de “bien” para todo ?. Da igual si se van de excursión, apagan velas propias o ajenas de cumpleaños, siempre hay un bien para todo…Probad y veréis que si con un grupo de críos a vuestro lado decís ¡bien! prolongando la “e” bastante, todos saltan como un resorte y dan saltitos y aplauden. ¿Estarán programados para eso?, ¿nosotros también lo hicimos de pequeños y luego nos borraron la programación mental ya ya no lo hacemos?. umm habrá que pensar en ello.

A lo que vamos, a los hoyos.

Después del magno momento del descubrimiento del agua en el hoyo, el mayor, sofocado por el calor y por haber estado casi cuatro minutos escarbando, pasa el testigo a los niños, y éstos se lanzan con las palas, cubos, trozos de pelota de goma que anteriormente han roto, y cualquier utensilio válido, a la tarea de hacer un hoyo semejante que sea capaz de acoger en sus fauces, a tantos menores como se conformen el grupo.

Se meten dentro y, desde allí, se mojan con el agua que sigue habiendo en el fondo y que, inútilmente, intentan hacer subir por los costados del hoyo, infiltrándose entre los granos de arena para desaparecer y, como el río Guadiana, aparecer otra vez en el fondo.

Es ésta una hermosa tradición que no deberíamos permitir que desapareciera, ya que, a través de las enseñanzas recibidas y después impartidas, pasamos de ser alumno a profesor en la vida,y eso es un paso y un estatus que eleva nuestro espíritu, sabedores de que hemos transmitido tan preciado legado a unos jovencillos ávidos de sabiduría.

Por eso, este verano, cuando veamos a un afanado mayor instruyendo y ejecutando labores perforadoras a la orilla del mar, junto a un nutrido grupo de menores, apreciemos y veamos en él a un Séneca del siglo XXI y no a un pobre pringadillo que se quiere quitar de en medio a los críos.

Recibid un saludo

Juanjo O’Pater

Costumbres ancestrales

Hay cosas que aunque pasen muchos años, siguen siendo actos realizados sin pararnos a pensar tan siquiera en lo que hacemos. Son actuaciones que se repiten día a día, año a año y de generación en generación.

Pasan desapercibidas porque ya están tanto tiempo entre nosotros que las vemos absolutamente normales.

Me gustaría pararme en una de ellas, y, si los dioses lo permiten, más adelante hablaré de otras muchas más.

La primera es la costumbre ancestral de Creación de hoyos playeros.

De verano en verano, al igual que los salmones vuelven a la puesta de huevos surcando los ríos a contracorriente, los padres y madres, de las manos de sus hijos, se aproximan a la orilla de la playa y, con un despliegue variado de herramientas, hacen castillos de arena, y, por supuesto, hoyos.

Los hay de todo tipo y formas, más grandes, mas pequeños, tipo cráter, petrolíferos, comunitarios, solitarios, dispersos, etc. Pero todos tienen el común denominador: El conocimiento de la costumbre ancestral ha sido transmitido desde sus progenitores y ellos, a su vez, lo transmitirán a sus vástagos.

El padre o la madre, que para el caso da igual quien sea, lleva al hijo o a la hija, que para el caso también da igual, y establece un perímetro de trabajo. En algunos casos ese perímetro viene marcado por el dedo índice del pié derecho, haciendo surco sobre la arena, y en otros, con un palito que la marea ha depositado en la playa.

Los niños escuchan con verdadera devoción las explicaciones que sus padres les imprimen, ya que se saben señalados por el dedo del destino para ser portadores de conocimientos futuros, y, al margen de estados y naciones, razas y culturas, serán los elegidos en desarrollar esos conocimientos frente a otros niños e incluso algún mayor despistado que no recibió tan valiosa transferencia del conocimiento.

En un momento dado, el docto profesor de la materia, comienza la parte práctica y agarra las herramientas que los pequeños han traído en sus manitas o en un cubo, escarbando más y más en la arena de la orilla.

Al principio la arena está seca y deja en el aire una nube de polvo que impregna los cuerpos de los presentes, pero poco a poco va tornándose más oscura, hasta que en un momento dado, surge un pequeño charco. ¡¡ Es el agua !! ese bien tan preciado, que hemos conseguido extraer del seco suelo.

¡¡ Agua !! gritan extasiados los niños. ¡¡ Siiiiii !! gritan los padres. Que yo me pregunto en ese momento. ¿Qué esperaban encontrar, petróleo a la orilla de la playa?. ¡¡¡ Biennnnn !! vuelven a gritar los niños, a la vez que saltan y aplauden posesos como si hubiesen apagado las velas de un cumpleaños. Por cierto, ¿por qué los críos siempre usan el grito de “bien” para todo ?. Da igual si se van de excursión, apagan velas propias o ajenas de cumpleaños, siempre hay un bien para todo…Probad y veréis que si con un grupo de críos a vuestro lado decís ¡bien! prolongando la “e” bastante, todos saltan como un resorte y dan saltitos y aplauden. ¿Estarán programados para eso?, ¿nosotros también lo hicimos de pequeños y luego nos borraron la programación mental ya ya no lo hacemos?. umm habrá que pensar en ello.

A lo que vamos, a los hoyos.

Después del magno momento del descubrimiento del agua en el hoyo, el mayor, sofocado por el calor y por haber estado casi cuatro minutos escarbando, pasa el testigo a los niños, y éstos se lanzan con las palas, cubos, trozos de pelota de goma que anteriormente han roto, y cualquier utensilio válido, a la tarea de hacer un hoyo semejante que sea capaz de acoger en sus fauces, a tantos menores como se conformen el grupo.

Se meten dentro y, desde allí, se mojan con el agua que sigue habiendo en el fondo y que, inútilmente, intentan hacer subir por los costados del hoyo, infiltrándose entre los granos de arena para desaparecer y, como el río Guadiana, aparecer otra vez en el fondo.

Es ésta una hermosa tradición que no deberíamos permitir que desapareciera, ya que, a través de las enseñanzas recibidas y después impartidas, pasamos de ser alumno a profesor en la vida,y eso es un paso y un estatus que eleva nuestro espíritu, sabedores de que hemos transmitido tan preciado legado a unos jovencillos ávidos de sabiduría.

Por eso, este verano, cuando veamos a un afanado mayor instruyendo y ejecutando labores perforadoras a la orilla del mar, junto a un nutrido grupo de menores, apreciemos y veamos en él a un Séneca del siglo XXI y no a un pobre pringadillo que se quiere quitar de en medio a los críos.

Recibid un saludo

Juanjo O’Pater

La historia se repite…

Bruselas
multa a Intel con 1.060 millones por abuso de posición dominante

La Comisión Europea impu­so
ayer al grupo informático estadounidense Intel, tras una investigación que ha
durado casi diez años, una multa récord de 1.060 millones de euros, la mayor de
la historia en la UE, por abusar de su posición domi­nante con el objetivo de
tratar de expulsar a sus rivales, especial­mente a AMD, del mercado de
microprocesadores.


Para lograrlo, Intel recurrió a prácticas
que Bruselas conside­ra ilegales, como fuertes des­cuentos e incluso pagos a
fabri­cantes de ordenadores como Acer, Dell, HP, Lenovo o NEC para que no
utilizaran micropro­cesadores de AMD. La empresa estadounidense también pagó al
distribuidor Media Markt para que vendiera sólo ordenadores equipados con
microprocesado­res Intel.

El Ejecutivo comunitario exige el cese inmediato de estas
prácticas en la medida en que sigan produciéndose.

El vicepresidente y responsa­ble de asuntos legales de Intel,
Bruce Seweil, negó las acusa­ciones y anunció que la compa­ñía recurrirá la
multa de Bruselas ante el Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea (TUE).

La sanción de 1.060 millones de euros representa el 4,15% del
volumen de negocios de Intel en 2008.

Noticia aparecida el 14 de Mayo en el diario Nueva Linea de Murcia.

Ya hace más de una década que Intel viene imponiendo un lobbie mediatico para vender más y más. Recordemos que habia un binomio Windows-Intel denominado maquinas Wintel, segú los fabricantes, iba mejor Windows en un sistema Intel que en un AMD (sic).

Así les va en la vida a estos dos gigantillos…

De tribunal en tribunal.

Recibid un saludete

Juanjo O’Pater

La historia se repite…

Bruselas multa a Intel con 1.060 millones por abuso de posición dominante

La Comisión Europea impu­so ayer al grupo informático estadounidense Intel, tras una investigación que ha durado casi diez años, una multa récord de 1.060 millones de euros, la mayor de la historia en la UE, por abusar de su posición domi­nante con el objetivo de tratar de expulsar a sus rivales, especial­mente a AMD, del mercado de microprocesadores.

 

Para lograrlo, Intel recurrió a prácticas que Bruselas conside­ra ilegales, como fuertes des­cuentos e incluso pagos a fabri­cantes de ordenadores como Acer, Dell, HP, Lenovo o NEC para que no utilizaran micropro­cesadores de AMD. La empresa estadounidense también pagó al distribuidor Media Markt para que vendiera sólo ordenadores equipados con microprocesado­res Intel.

El Ejecutivo comunitario exige el cese inmediato de estas prácticas en la medida en que sigan produciéndose.

 

El vicepresidente y responsa­ble de asuntos legales de Intel, Bruce Seweil, negó las acusa­ciones y anunció que la compa­ñía recurrirá la multa de Bruselas ante el Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea (TUE).

 

La sanción de 1.060 millones de euros representa el 4,15% del volumen de negocios de Intel en 2008.

Noticia aparecida el 14 de Mayo en el diario Nueva Linea de Murcia.

Ya hace más de una década que Intel viene imponiendo un lobbie mediatico para vender más y más. Recordemos que habia un binomio Windows-Intel denominado maquinas Wintel, segú los fabricantes, iba mejor Windows en un sistema Intel que en un AMD (sic).

Así les va en la vida a estos dos gigantillos…

De tribunal en tribunal.

Recibid un saludete

Juanjo O'Pater