¿Hemos tocado fondo? (o la vida es un combate de vale tudo)

Hola a todos y todas.

Hoy quisiera hablar de la tragedia ferroviaria de Santiago de Compostela, pero más que meterme en lo sucedido, en lo que lo rodea.

El miércoles 24 de julio a las 20:40 descarrilaba a pocos kilómetros de Santiago de Compostela un tren que llevaba la ruta Madrid-Ferrol. Esto dicho así suena tan frío como los planteamientos de ecuaciones que nos han presentado en clase de matemáticas.

Detrás de este pavoroso accidente hay familias rotas, vidas terminadas en cuestión de segundos, una muerte que arrasa con su guadaña, desde la cabina hasta el último vagón del tren. El día de Santiago Apóstol ha dejado su huella en el corazón de muchas familias, unidas por la desgracia de perder a sus seres queridos e, indirectamente, en el resto de los españoles que la recordaremos por este tristísimo accidente.

A partir del minuto 0, se ha conseguido montar un circo mediático sobre el mismo, que, con la vieja excusa de informar, lo que se hace es introducir la mano a través del cuerpo de los dolientes para extraerles las entrañas y el corazón, y aún palpitantes, exponerlo al objetivo frío de una cámara de fotografía o de televisión. Las tertulias se suceden y los “especialistas“, los “sabihondos de pacotilla” que hoy te hablan de la vida privada de un personajillo televisivo en Ibiza, de pronto saben más que nadie de sistemas de frenado especial de trenes o de responsabilidades jurídicas o de Dios sabe cuantas cosas más. Lo único que de verdad quieren es su momento de objetivo, que se les vea y les importa muy, pero muy poco el  dolor y sufrimiento de las personas.

La búsqueda de responsables, que la debe haber, se utiliza para hacer demagogia barata sobre si los de la izquierda o los de la derecha tienen la culpa por los recortes, ignorando siquiera si esto es cierto. “¡Y tu más !” es la frase más manida entre rojillos y fachas para seguir enzarzados, ignorando la realidad humana de esta tragedia. Todos a rebufo de la tragedia para sacar partido y arrimar el ascua a su sardina.

Vergonzoso.Un lazo en señal de luto por la víctimas del accidente

Si el tren iba a una velocidad excesiva, si llevaba dos maquinistas, si el sistema de frenado que no funciona, si la curva es para otro tipo de tren, si no es un AVE, bla, bla, bla. La única realidad son los cuerpos inertes que quedaron dentro del amasijo de acero y los heridos que atestaron los hospitales. Dolor y tristeza. Y ante esto, la farándula de los demás.

Si pusiésemos en una balanza las horas de televisión dedicadas a sacar en un bucle infinito macabras imágenes del accidente y los cadáveres en la orilla de la via, junto a las horas dedicadas a los voluntarios que trabajaron con la policia, Cruz Roja, Protección Civil, así como a las donaciones de sangre que respondieron a la llamada de auxilio, veríamos que es el morbo, la tómbola es la ganadora. Muy triste.

Pero lo más triste de todo es que a la vuelta de dos días, esto no serás más que una gota en el torrente, y las vidas segadas, quedarán en el vacio más absoluto del recuerdo.

Recibid un saludo

Juanjo O’Pater

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La irrompible cadena de acero español (the spanish steel unbreakable chain)

Hola a todos y todas:

Hoy hablaré de un pensamiento que me ronda desde hace ya mucho tiempo. Es el hecho de que a los sillones de mandato, se les otorge el poder de la extraña cadena de acero español. Indestructible y opresora, afirma y atenaza al que se sienta en el sillón de dirección.

Esta cadena, dicen, que fué forjada por acero de los buques que la Armada (La Invencible) llevaba en las cuadernas y travesaños de los buques y contiene, dicen, la fuerza de los marineros que dejaron sus vidas al servicio de España en las aguas tormentosas de los mares del norte.

Se encuentra dicha cadena puesta en cada uno de los asientos del congreso y del senado, y aprieta suavemente al principio, pero luego no hay manera de qutársela de encima. De tal manera, que aunque te pidan que abandones tu escaño o tu puesto o tu asiento porque has cometido delito de algún tipo, la cadena impide que te levantes y abandones el cargo.

Y da igual si eres presidente que asesor de asesor, de asesor de secretario. La cadena allí está, apretando y bloqueando cualquier iniciativa de liberación del puesto.

Han intentado, por supuesto, romperla de alguna manera, para permitir libertad de sentada y levantada del interfecto en cuestión, pero no hay manera. Los soldadores de acetileno no pueden con ella, ni las tenazas más potentes. Una pesadilla. Solo se afloja cada cuatro años mas o menos.

Cuidado con las cadenas y con los escaños, que cuando te sientas, no hay manera de abandonarlos. Es la maldición de la cadena. Todos la conocen.

Recibid un saludo.

Juanjo O’Pater

La irrompible cadena de acero español

De cómo se les cambian los nombres a las cosas

Hola a todos y todas:

Hay una tendencia que no me gusta, ni me simpatiza, y es la de cambiar el nombre de las cosas que no interesan escuchar, por otros que intentan decir lo mismo de una forma dulcificada, descafeinada, o que incluso parezca que no tiene nada ver con lo que se dice (eufemismo). 

Os pongo varios ejemplos, que seguro que ya habéis oído o incluso usado, para demostrar lo que os he dicho antes.


Lo que se decía  Lo que se dice ahora
Guerra  Conflicto armado
Crisis económica   Desaceleración económica
Represión  Pacificación (ejército pacificador es una paradoja)
Suspenso  No apto
Despido masivo  Ajuste laboral o “recorte”
Despido libre  Flexibilidad del mercado de trabajo
Bajada de sueldos  Revisión de salarios
Subida de tarifas  Revisión de tarifas

Este uso indiscriminado de eufemismos es, en la gran mayoría de los casos, producto de la manipulación que los medios de comunicación hace de la sociedad. Si interesa que se aparezca como malo, se utiliza la palabra “malo – muy malo – epeluznante”, si no se quiere decir, pero no hay más remedio que hacer referencia a ello, diremos “poco bueno” o sucedaneos.

Así que si un dia tu jefe te dice: “Roberto, estamos en pleno proceso de remodelación funcional de la empresa, por lo que se está planteando como solución más favorable, la revisión de los salarios y la flexibilización de los puestos de trabajo.”, lo que debes realmente escuchar es “Roberto, los inversores/socios/jefes quieren más ganancias, por lo que vamos a despedir a todo el mundo y a los que os quedéis os pagaremos menos y tendréis que echar más horas que un reloj, ¿cómo lo ves?. Por cierto, como me repliques, el primero en ser flexibilizado vas a ser tú.”

Si escuchas en la tele: “Tras una campaña aérea en …., el ejército de pacificación encontró un nucleo de resistencia que fué rápidamente sofocado”, lo que realmente te quiere decir es “Despues de bombardear toda la zona, el ejercito termino de rematar a los pocos que quedaron. No sobrevivió ni el Tato”.

Seguro que si antes no recordabas del uso de un eufemismo, a partir de ahora, espero que te des cuenta de que las cosas no son ni con el cristal con que se mira, ni como nos las cuentan.

 

Recibid un saludo

 

Juanjo O’Pater

De cómo se les cambian los nombres a las cosas

Hola a todos y todas:

Hay una tendencia que no me gusta, ni me simpatiza, y es la de cambiar el nombre de las cosas que no interesan escuchar, por otros que intentan decir lo mismo de una forma dulcificada, descafeinada, o que incluso parezca que no tiene nada ver con lo que se dice (eufemismo). 

Os pongo varios ejemplos, que seguro que ya habéis oído o incluso usado, para demostrar lo que os he dicho antes.


Lo que se decía  Lo que se dice ahora
Guerra  Conflicto armado
Crisis económica   Desaceleración económica
Represión  Pacificación (ejército pacificador es una paradoja)
Suspenso  No apto
Despido masivo  Ajuste laboral o “recorte”
Despido libre  Flexibilidad del mercado de trabajo
Bajada de sueldos  Revisión de salarios
Subida de tarifas  Revisión de tarifas

Este uso indiscriminado de eufemismos es, en la gran mayoría de los casos, producto de la manipulación que los medios de comunicación hace de la sociedad. Si interesa que se aparezca como malo, se utiliza la palabra “malo – muy malo – epeluznante”, si no se quiere decir, pero no hay más remedio que hacer referencia a ello, diremos “poco bueno” o sucedaneos.

Así que si un dia tu jefe te dice: “Roberto, estamos en pleno proceso de remodelación funcional de la empresa, por lo que se está planteando como solución más favorable, la revisión de los salarios y la flexibilización de los puestos de trabajo.”, lo que debes realmente escuchar es “Roberto, los inversores/socios/jefes quieren más ganancias, por lo que vamos a despedir a todo el mundo y a los que os quedéis os pagaremos menos y tendréis que echar más horas que un reloj, ¿cómo lo ves?. Por cierto, como me repliques, el primero en ser flexibilizado vas a ser tú.”

Si escuchas en la tele: “Tras una campaña aérea en …., el ejército de pacificación encontró un nucleo de resistencia que fué rápidamente sofocado”, lo que realmente te quiere decir es “Despues de bombardear toda la zona, el ejercito termino de rematar a los pocos que quedaron. No sobrevivió ni el Tato”.

Seguro que si antes no recordabas del uso de un eufemismo, a partir de ahora, espero que te des cuenta de que las cosas no son ni con el cristal con que se mira, ni como nos las cuentan.

 

Recibid un saludo

 

Juanjo O’Pater

De la crisis, las oportunidades y otras zarandajas

Hola a todos y todas:
De la crisis económica (¿mundial?), no me parece original hablar, porque ya lo han hecho millones de trillones de plumas y blogs. Incluso yo escribí hace tiempo , jeje (hehe en inglés). Pero como se puede hablar de lo que a uno le apetezca, y siempre de una forma absolutamente subjetiva, pues lo voy a hacer.

¿Crisis?, ¿qué crisis?.

Adjunto el siguiente gráfico que ha sido obtenido a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se muestra la evolución del paro por trimestres en Murcia (España) desde el año 2005 hasta Diciembre de 2010.

A cuento de la crisis famosa, las empresas se han encargado de esquilmar sus ya de por sí perjudicadas plantillas de trabajadores, con insistencia en la razón que debían reducir costes.

Ahora tenemos una situación en la que además, las previsiones del gobierno son que nos jubilemos a los 67 años y con una cotización de 25 años trabajados.

En un ambiente de trabajo donde campa a sua anchas la precariedad en el empleo, los llamados contratos-basura, los contratos sin indemnizaciones. ¿Cuando va a conseguir esos 25 años de cotización, y en qué condiciones, un chaval que se incorpore al mercado laboral tras estudiar una carrera o FP?.

¿Cuantos contratos de fin de semana, suplencias, y demás tendrá que hacer? y, lo que es más importante, ¿en qué condiciones tendrá que aceptar para poder cotizar?.

Si a eso añadimos que se quiere comprar un piso, un coche, o cualquier gasto. ¿Cuando se independizará de la casa de sus padres?.

Si alguien pudiese arrojar un poco de luz en estos asuntos, le invito a comentar.

Recibid un saludo.

Juanjo O’Pater

De la crisis, las oportunidades y otras zarandajas

Hola a todos y todas:
De la crisis económica (¿mundial?), no me parece original hablar, porque ya lo han hecho millones de trillones de plumas y blogs. Incluso yo escribí hace tiempo , jeje (hehe en inglés). Pero como se puede hablar de lo que a uno le apetezca, y siempre de una forma absolutamente subjetiva, pues lo voy a hacer.

¿Crisis?, ¿qué crisis?.

Adjunto el siguiente gráfico que ha sido obtenido a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), donde se muestra la evolución del paro por trimestres en Murcia (España) desde el año 2005 hasta Diciembre de 2010.

A cuento de la crisis famosa, las empresas se han encargado de esquilmar sus ya de por sí perjudicadas plantillas de trabajadores, con insistencia en la razón que debían reducir costes.

Ahora tenemos una situación en la que además, las previsiones del gobierno son que nos jubilemos a los 67 años y con una cotización de 25 años trabajados.

En un ambiente de trabajo donde campa a sua anchas la precariedad en el empleo, los llamados contratos-basura, los contratos sin indemnizaciones. ¿Cuando va a conseguir esos 25 años de cotización, y en qué condiciones, un chaval que se incorpore al mercado laboral tras estudiar una carrera o FP?.

¿Cuantos contratos de fin de semana, suplencias, y demás tendrá que hacer? y, lo que es más importante, ¿en qué condiciones tendrá que aceptar para poder cotizar?.

Si a eso añadimos que se quiere comprar un piso, un coche, o cualquier gasto. ¿Cuando se independizará de la casa de sus padres?.

Si alguien pudiese arrojar un poco de luz en estos asuntos, le invito a comentar.

Recibid un saludo.

Juanjo O’Pater

Manos amigas XIII

Hoy traigo dos mangantes más para la cuenta anual de personajillos que se anuncian en parabrisas. Son el profesor Ansouma y el profesor Suleman.
Si palabras me quedo ante estos dos tipejos. hay quien me indica que no los ponga más en el blog, porque les estoy dando pábulo. ¿Vosotros qué opináis?. Podéis dejar vuestros comentarios a continuacion de esta entrada.

Recibid un saludo

Juanjo O’Pater